El arrendamiento es una herramienta fiscal poderosa si se usa correctamente. El error más común es firmar contratos genéricos sin alinearlos a la realidad operativa.
Para que el arrendamiento sea deducible, debe existir contrato vigente, CFDI correcto, pago rastreable y uso real del bien. FORXEN recomienda revisar periódicamente que lo arrendado siga siendo necesario para la operación.
Una mala documentación convierte el arrendamiento en un riesgo innecesario.
FAQs
¿Puedo deducir renta sin contrato?
No es recomendable ni defendible.
¿El arrendamiento siempre conviene?
Depende del flujo y uso del activo.
