En fiscalización, muchas observaciones nacen de operaciones con terceros. El SAT puede
corroborar información con proveedores, clientes y cruces (CFDI, bancos, declaraciones). Por
eso, una parte clave de prepararte ante las facultades de comprobación del SAT es la
materialidad: probar que la operación existió y tiene sustancia.
Materialidad no es un concepto abstracto: se demuestra con documentos y trazabilidad.
1) Qué se entiende por materialidad en la práctica
Que la operación sea real, necesaria y comprobable. Normalmente se prueba con:
- Contrato/orden.
- Evidencia de prestación/entrega.
- Recepción y aprobación interna.
- CFDI y pagos.
Si solo tienes factura y pago, suele faltar el ‘puente’ de evidencia operativa.
2) Riesgos típicos con terceros
- Contratos genéricos.
- Entregables inexistentes.
- Pagos sin relación clara con CFDI.
- Proveedores sin expediente.
Estos riesgos se controlan con estándares: un expediente mínimo por proveedor/operación
relevante.
3) Expediente mínimo por operación (modelo)
Compras/servicios:
- Contrato o propuesta aceptada.
- Entregables, reportes, bitácoras.
- CFDI, complementos.
- Pago trazable.
Ventas: - Orden/contrato.
- Evidencia de entrega.
- CFDI y cobranza.
Estandarizar expedientes reduce fricción en auditorías y mejora control interno.
4) Controles mensuales que previenen observaciones
- Top 20 proveedores y clientes con expediente completo.
- Revisión de cancelaciones y notas de crédito.
- Conciliación CFDI-póliza-banco.
- Alertas de pagos atípicos.
El objetivo es detectar diferencias antes que la autoridad.
Checklist
□ Expediente por proveedor/cliente relevante.
□ Evidencia operativa (entregables/recepción).
□ Pagos trazables y conciliados.
□ Control de complementos/cancelaciones.
□ Revisión mensual por excepción.
Si dependes de terceros, tu mejor defensa es trazabilidad y evidencia operativa. Estandariza
expedientes y concilia mensualmente para reducir observaciones por materialidad.
