1) Planear antes de ganar (no después)
La gente con buen asesoramiento estructura sus ingresos para que caigan en tasas más bajas o se difieran:
- Ingresos de capital (dividendos, plusvalías) suelen tener tratamiento distinto al ingreso laboral en muchos países.
- Diferimiento: mover ingresos a ejercicios futuros usando instrumentos de retiro o vehículos de inversión (planes de pensiones, cuentas de retiro, etc.).
- Ritmo de cobro: escalonan dividendos, honorarios o ventas de activos para no saltar de tramo.
Idea trasladable: si puedes, elige cuándo y cómo cobras para no brincar de tramo y aprovecha cuentas con beneficio fiscal para el retiro.
2) Convertir gasto personal en gasto deducible (solo si es legítimo)
Quien opera negocios documenta y justifica gastos indispensables con factura (CFDI/XML) para restarlos de la base:
- Oficina, equipo, software, viáticos, auto (según reglas), nómina y honorarios.
- Políticas internas y controles para que todo sea deducible sin riesgo.
Idea trasladable: pide factura siempre, paga con medios electrónicos y separa tus gastos personales de los del negocio.
3) Usar estructuras con reglas claras
No es “magia”, es diseño jurídico:
- Sociedades para separar actividades, optimizar tasa efectiva y proteger patrimonio.
- Régimen fiscal conveniente para tu perfil (p. ej., regímenes simplificados si aplican).
- Fideicomisos/fondos para administración patrimonial conforme a ley.
Riesgo: estructuras mal usadas = simulación → multas fuertes. Hazlo con contador/fiscalista.
4) Invertir en activos con beneficios fiscales
- Bienes raíces: depreciación contable y deducción de intereses; en algunos casos, tratamientos especiales al vender.
- Mercado de valores: reglas específicas para ganancias/pérdidas y posibilidad de compensar pérdidas (“tax loss harvesting”).
- Instrumentos de retiro: aportaciones deducibles dentro de límites.
Idea trasladable: combina aportaciones a retiro + intereses reales de hipoteca + deducciones personales para bajar tu ISR legalmente.
5) Donativos y filantropía inteligente
- Donativos a entidades autorizadas pueden ser deducibles dentro de límites.
- Personas de muy alto patrimonio usan fundaciones o DAFs (donde existen) para organizar su filantropía y el efecto fiscal.
Clave: debe ser donataria autorizada y respetar topes.
6) No vender… pedir prestado (con activos como garantía)
Una práctica conocida (sobre todo en grandes patrimonios) es no vender activos apreciados para evitar el impuesto hoy; en su lugar, piden crédito con esos activos como colateral y pagan intereses (a veces deducibles según el caso).
Riesgos: apalancamiento y costos financieros. No es para todos.
7) Reglas internacionales (para empresas y ultrapatrimonios)
- Precios de transferencia, acuerdos para evitar doble tributación, retenciones y sustancia económica real en otras jurisdicciones.
- Cumplimiento estricto (reportes, CRS/FATCA en el mundo, etc.).
Nota: fuera del cumplimiento, estructuras opacas = alto riesgo penal.
Lo que no es válido (y por qué arruina vidas)
- Evasión: no declarar ingresos, usar facturas falsas, simular operaciones.
- Esquemas agresivos “garantizados” por pseudo-asesores.
- Paraísos fiscales sin sustancia real ni revelación: hoy son altamente rastreables.
Consecuencias: multas, recargos, delitos fiscales, listas negras, cuentas congeladas.
¿Qué puedes aplicar tú, hoy?
- Deducciones personales al 100% (médicos, seguros, donativos, colegiaturas con tope, intereses reales de hipoteca, aportes al retiro).
- Factura impecable (CFDI 4.0): RFC, nombre y CP correctos + XML guardados.
- Si facturas por tu cuenta: evalúa tu régimen (p. ej., simplificados cuando correspondan) y formaliza tus gastos del negocio.
- Aporta al retiro dentro de límites; la reducción de ISR suele ser inmediata.
- Compensa pérdidas en inversiones (donde aplique) y evita vender todo en un solo año si te sube de tramo.
- Orden mensual: conciliación de XML-bancos-contabilidad; lo caro es corregir en abril.
Mini-checklist de 5 pasos
Día 5: Si eres independiente/empresario, audita tus gastos deducibles y define políticas (viáticos, reembolsos, proveedores).
Día 1: Revisa tu constancia de situación fiscal y que tus facturas salgan bien.
Día 2: Junta CFDI de deducciones personales y confirma que fueron pagos electrónicos.
Día 3: Si tienes hipoteca, pide la constancia de intereses reales.
Día 4: Simula tu ISR con y sin aportaciones de retiro y con escenarios de venta de inversiones.
